Cristina Cifuentes  sobornó a la secretaria de la universidad para matricularse fuera de plazo, compró a todo el equipo académico responsable de su máster para que olvidasen lo de presencial, amenazó a varios funcionarios para cambiar algunas fechas, contrató a un falsificador para al menos tres firmas, presionó a la fiscalía para no abrir una investigación, coordinó múltiples coartadas… También implicó al rector, al director, a la presidenta de tribunal y al profesorado como autoría y participación necesaria de varios delitos penales… ¡¡No quiero oír más que obtuvo el título sin esfuerzo!!.